viernes, 12 de septiembre de 2014

Familias Malditas. Soliño




Aquellos familiarizados con los mitos y leyendas de la zona de Cangas conocerán seguramente la historia de María Soliño(también conocida como María Soíña).
Una mujer nacida en la misma Cangas durante el siglo XVI. Mujer de un hombre que consiguió lo que de aquellas se consideraba una fortuna,enviudó cuando los turcos arrasaron la que fue una localidad próspera.
Tras el ataque los nobles viéndose en la necesidad de mantener sus beneficios recuperados optaron por una artimaña de tal vileza que dejaría marca para su propio mal.
Junto con miembros de la Inquisición optaron por marcar como Meigas a muchas de las mujeres que al quedar viudas y sin hijos primogénitos gestionaron las fortunas de sus maridos. Algunas de las más afortunadas disponían lo que se llamaban derechos de presentación que consistía este derecho en que los sucesores del fundador de una iglesia podían proponer a su titular cuando quedara vacante, y a su vez participar de los beneficios que esto generara . Un derecho que muchos nobles consideraban indignos de la plebe y muy jugosos para sus bolsillos, además de aumentar su poder en la iglesia.
Para poder ejecutar esta funesta traición eligieron a aquellas mujeres que destacaban por su poder económico y popular dentro del pueblo (mujeres que demostraban una individualidad fuera de lugar en esa época).También se eligió a otras mujeres que ya fuera por locura o simplemente la tristeza del recuerdo de sus familias rotas no fueron capaces de recuperarse.
Así se realizó una caza de brujas en Cangas donde estas mujeres fueron torturadas hasta reconocer sus herejías.
María en todo momento y con la verdad como escudo sufrió terribles castigos bajo la mano del santo oficio en Santiago de Compostela. Oficialmente se le obligó a llevar un Sambenito durante 6 meses. Despojada de su fortuna y con más de setenta años no tardó mucho en morir. Sin embargo hay muchas versiones que afirman que María murió durante la tortura. Como siempre la verdad oficial nunca es cierta totalmente.
María Soliño murió durante la tortura. Para evitar la implicación de una muerte de una mujer que nunca fue reconocida realmente como una Meiga no se inscribió nunca un acta de muerte. Así María murió sin tan siquiera un recordatorio de quien fue.


Sin embargo esta mujer de fuerte temperamento entre gritos de agonía y deduciendo el porque de su suplicio maldijo aún atada a las horrendas herramientas de tortura no solo a los miembros de la iglesia sino también a los nobles que la condenaron con estas palabras

”Que a vosa ruindade nunca teña onde descansar nin durmir con paz. Maldigovos como a meiga que nunca fun pero que agora torturades. Mentras un só dos meus teña os pés na terra seredes perseguidos pola xustiza de aquelas e aqueles que hoxe morren para encher o voso bandullo de porcos.”


(Que vuestra ruindad nunca tenga donde descansar ni dormir en paz. Os maldigo como la bruja que nunca fui pero ahora torturais. Mientras uno solo de los mios tenga los pies en la tierra seréis perseguidos por la justicia de aquellas y aquellos que hoy mueren para llenar vuestra barriga de cerdos.)


Estas palabras marcaron su linaje hasta ahora. Quince años después el hijo de uno de los instigadores de noble cuna , un sacerdote que llegó a su puesto gracias al derecho de presentación arrebatado durante la caza de brujas apareció despellejado dentro de su propio templo y ardiendo. Todas las pertenencias derivadas de este derecho aparecieron quemadas, destrozadas en lugares imposibles como cajas de caudales y habitaciones lejanas. Mientras la nobleza empezaba a preocuparse por su dinero y su prestigio otro acto similar sucedió con la nieta no reconocida de un conocido miembro de la Inquisición que vivía en Cangas. A esto se sumó habladurías sobre avistamientos de una mujer en los bosques cercanos con un sambenito de sangre sobre su cuerpo.
Los vecinos empezaron a hablar de María a Meiga que volvía de su tumba para matar a todos los que la atormentaron. La nobleza intentó de todas las formas posibles desmentir esa leyenda (matando incluso a aquellos que los difundian). Año tras año más nobles y descendientes morían de forma horrible y sus fortunas eran destruidas sin lógica alguna. Con el tiempo la mujer del Sambenito siguió apareciendo más veces anunciando con su presencia lo que estaba por llegar.
Tras 24 años de terror y muerte las últimas familias nobles optaron por dejar el pueblo y emigraron a distintos lugares (América, Europa ,otros lugares de España). Poco se sabe que pasó a estos desgraciados , unos murieron como sus antecesores, otros borraron sus apellidos o los cambiaron por otros intentando como fuera evitar su mortal destino.
Los siglos pasaron y Cangas olvidó la carnicería y los avistamientos de la mujer del sambenito



La Fundación Romasanta dos siglos después descubrió horrorizada no solo lo que realmente había pasado sino que de hecho seguía pasando. Un hombre de unos veinticinco años intentó atacar un banquero llegado al pueblo para arreglar una herencia de su familia. El joven parecía totalmente demente y aunque los miembros de la fundación intentaron por todos los medios proteger al banquero que escapó al bosque intentando zafarse de su perseguidor solo llegaron para ver como el joven ahora con los ojos rojos y con trazos de lágrimas de sangre levantaba al hombre y de un tirón le arrancaba la piel con una fuerza monstruosa. Cerca del joven una mujer de unos 40 años totalmente desnuda pero con un sambenito trazado sobre su pecho y abdomen como esculpido sobre la piel de un rojo fulgurante entonaba unas palabras que tuvieron dos efectos monstruosos, el primero parecía mantener al hombre desollado vivo tras la grotesca mutilación y la otra hizo aparecer un gran grupode dinero y joyas a los pies del mismo. Con unas palabras llenas del odio más puro el cuerpo del banquero y sus pertenencias ardieron al unísono.
La fundación empezó a buscar a los dos asesinos y no tardaron mucho en encontrarlos y descubrir no solo que ninguno recordaba lo sucedido sino que ambos se apellidaban Soliño( la mujer era tía del joven).
Los miembros decidieron por llevarse a los dos Soliño discretamente. Con el tiempo se optó por ofrecer al joven un puesto dentro de la misma. El hombre ( Wenceslao Pino Soliño) con ayuda de los otros miembros pudo contener con el tiempo parte de ese ansía por matar a los descendientes de los verdugos de su antecesora. Sin embargo la fuerza y velocidad que este ganaba durante su trance fue imposible de controlar. Dos años después de su entrada y durante una visita a Mondariz atacó a cuatro miembros de una comunidad religiosa. Hicieron falta catorce hombres para acabar con el maldito el cual solo murió cuando sus pies dejaron de tocar el suelo directamente.
Ante esta situación se optó por mantener vigilada a la mujer. Para descanso de la fundación la mujer se volvió a casar con un hombre adinerado que hacía fortuna en Vigo y que con el tiempo acabó emigrando a América.
Todo pareció llegar a su fin con la desaparición de los últimos Soliño de Cangas pero una busqueda de textos por parte de un miembro de la fundación en 1881 sacó a relucir las palabras de María Soliño antes de morir lo que hizo que llegaran a la terrorífica deducción. Mientras uno solo de los descendientes de los verdugos de María Soliño y un solo Soliño siguieran vivos la posibilidad de que la maldición familiar se mantuviera en algún miembro de la trágica familia estaba siempre presente.


Os pecados dos herdeiros da traición poden ir lonxe e agacharse mais antes ou despois pagarán , e nós estaremos sempre preto.” Andrés Soliño Andrade (1914)


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